Si me cansé de asistir, fue porque asistiendo o no asistiendo, siempre empezaron sin mí.
Si me cansé de obedecer, de ser correcto, me corresponde ser obediente a mi parecer.
Y hoy me doy cuenta que padeciendo también me canso (siempre que no pertenezca voy a pertenecer).
Si me cansé de ceder, fue porque cediendo te vas muriendo en vida.
Si me cansé de llorar, fue porque en las lágrimas no encontré s a l i d a.
Si me cansé de correr, fue porque muchas cosas las perdí corriendo noche y día.
Si me cansé de mirar, fue porque mirando ví una vez a la muerte.
Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangre por perderte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario